Es tiempo de agradecer

Se acerca el fin de año y con ello las prisas, convivios, compras de regalos y un alto tránsito vehicular que puede agotarnos; hasta parece que es una época de la que a veces huimos, sin embargo, todos la esperamos y añoramos, incluso con nostalgia, por lo que fue, por quienes ya no están presentes, por lo que no pudo ser o por lo que deseamos cambiar.

A pesar de ser una época agitada, también resulta ser un momento ideal para adentrarnos en nosotros mismos; solamente necesitamos tomar un minuto, ver alrededor y enumerar cada cosa por la cual debemos estar agradecidos con la vida.

Estudios han comprobado que el ser humano concentra un 80% de su tiempo en prestar atención a las situaciones negativas que le suceden, e incluso tiene miedo de reconocer todo lo bueno que lo abraza, es por eso que debemos comenzar a entrenar nuestra mente.

Permitamos abrir paso a los pensamientos positivos. Ahora es tiempo de recapacitar sobre las metas y propósitos que trazamos en el año, aprovechar las lecciones aprendidas y reflexionar sobre nuestras acciones.

Enfoquemos una especial atención a agradecer las pequeñas o grandes cosas que nos ocurren día a día y tratemos de compartir ese sentimiento con aquellos que apreciamos.

Agradezcamos nuestra vida, salud, la compañía de alguien especial, una buena conversación, la llamada de un ser querido, el abrazo en algún encuentro furtivo, una sonrisa, un saludo en el elevador, un rato amargo con una buena lección, un gesto amable y también el no tan amable; recuerda siempre tener compasión por las batallas que los demás están librando en silencio.

El agradecimiento constante e interno endulza el alma y nos hace conscientes de todo lo bueno que nos rodea; si nos preocupamos por invertir nuestro tiempo y nuestros pensamientos en agradecer, no quedará tiempo para las críticas y las quejas.

¡Es tiempo de hacer una pausa en el camino y tomarse el tiempo necesario para agradecer!